• Lira

Andrea, 22 años. Universitaria.

"Después de salir del colegio tuve un relación de 4 años con un "noviecito"; luego de dos años y medio yo estaba "mamada" y no era capaz de acabar con la relación porque me daba pesar de él, me quería demasiado, él era lo máximo como novio!; pero lo mío era más apego y pesar que lo que sentía; por otro lado estaba entrando en la tapa de la juventud, empecé la "U", salidas, parches, rumbas, loquera y travesuras; me sentía en una relación súper matrimonial y quería un respiro; había sido muy respetuosa en nuestra relación.

Un Diciembre él se fué de viaje. Una prima mía estaba trabajando en un hostal y me dijo: - " Hay unas fiestas que están realizando diario donde trabajo; si quieres, vienes y parchamos un rato, hay muchos extranjeros y algunos son amigos míos; nos vamos a divertir!" . Así que sin ningún problema acepté ir.

Fuimos a tomar shots a un bar cercano sólo ella y yo; estando allí se me cayó el teléfono y un chico que era extranjero me lo recogió y me lo entregó. Yo estaba con mi prima en un plan súper "tranqui" y no quería como involucrarme con nadie, mucho menos hablar con extraños; ése día tenía una actitud de fastidio. Al rato el chico que me recogió el teléfono se acercó y empezó a hablarme. Me preguntó cómo me llamaba, que si era de Medellín, etc. Luego mi prima y yo nos fuimos al hostal donde ella trabajaba y entramos a la fiesta que había, ahí estaba de nuevo el man del bar de shots, el extranjero. A mí realmente me parecía que era gay, no se me pasó ningún pensamiento de picardía; pensaba que era amable y sólo quería conversar y no estar coqueteándome. Encontrándonos allí nuevamente empezamos a bailar y hablar un poco más. Cuando iba a ir a mi casa él me pidió el número con la excusa de que se iba a quedar viviendo un tiempo aquí, entonces quería que lo ayudase a buscar un sitio mejor dónde quedarse.

En unos días le ayudé a buscar un sitio, hablábamos cada vez más hasta que llegó la pregunta incómoda de que si tenía novio. Le conté que sí. Eso murió ahí.

Pasaron 3 semanas y volvió a aparecer, él era muy querido, entonces ya no tenía tanto problema en hablarle. Un día me invitó a salir y fuí con mi prima. Ése día bailamos súper cerquita, y él intentó besarme. Yo lo frené y le dije que no; pues tenía novio y no quería embarrarla a pesar de que estaba súper aburrida de él, más sin embrago éste chico no salía de mi mente.

Luego me invitó a salir nuevamente. Quedamos en que yo llegaba a su casa porque era cerca del parque Lleras y luego nos encontrábamos con unos amigos. Ése día le metí mero cuento a mi novio, el cual para esa fecha ya había regresado de su viaje.

Llegué a su casa y ambos súper tímidos; él muy decente y caballeroso, me ofreció algo de tomar pero yo no acepté. De un momento a otro hubo una tensión que no daba para más y nos besamos. Yo me sentí súper mal por mi novio, a pesar de todo. Seguimos con lo planeado y fuimos a bailar; después de la rumba nuevamente regresamos a su casa. Ahí sí sucedió TODO!.

Al otro día yo no daba para más, me sentía muy mal por mi novio, porque las cosas fueran así; mas sin embrago decidí terminarle.

Casi era mi cumpleaños y mi ex me seguía rogando, yo ya salía con el extranjero pero todo era a escondidas de mis padres, pues ellos amaban a mi ex y estaba mal visto que yo lo hubiera dejado; que estuviera saliendo con hombre mayor, al que no conocía. Supuestamente el Extranjero entendía todo, como que yo estuviera terminando una relación, que debía haber un cierre, etc.

El chico extranjero ya estaba muy centrado en su vida, tenía todo estable y estaba buscando otro tipo de cosas para su vida, él creyó que yo también. Un día me las "cantó" diciéndome: -" A mí me gustaría tener una relación más seria contigo. Necesito saber tú qué piensas para saber si me quedo a vivir en Colombia o en un mes compro tiquetes y me devuelvo a Canadá a seguir viviendo mi vida".

Yo por dentro estaba de ¡OMG!, entré en pánico. No podía creer que él me estuviera diciendo eso y menos porque nunca me había pedido siquiera ser su novia o algo así; simplemente salíamos y eso era todo. O sea!, venirse a vivir aquí!, eso no es cualquier cosa.

Yo me sentía aún mal por lo de mi ex y éste tipo ya estaba casi para pedirme matrimonio!. Él me puso entre la espada y la pared; me dijo que tenía que decir si sí o si no. Yo por dentro me dije: No, si yo no estoy segura yo no voy a decirle que sí a nadie. Mas sin embargo no iba a cerrar la puerta de seguirnos viendo. Así que le dije eso, que no estaba segura y que sólo dejáramos que las cosas fluyeran. El man se rayó mal!. Él quería ¡Todo o nada! y literalmente me mando a donde todos nos mandan cuando alguien se enoja.

Casi que al mes el chico regresó a Canadá. De ahí supe por sus redes que a los dos meses él consiguió una novia y bueno, hizo su vida. Todo fué relámpago entre él y yo".



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